Abbevilliense

Abbevilliense

 
m. arqueol. Cultura prehistórica del Paleolítico inferior (500 000 a C) que debe su nombre a la localidad francesa de Abbeville, a orillas del Somme, en cuyas terrazas se ha encontrado abundante industria. Esta, la más antigua actualmente conocida en Europa, presenta un tipo de hacha de mano bifacial tosca, devastada por percusión de un nódulo pralte. de sílex.
Ejemplos ?
Las lascas son gruesas y aparecen ya los proto-bifaces y bifaces de «estilo Abbevillense», aunque ya no se admita la existencia de una cultura Abbevilliense como tal.
Se tienen estos conocimientos gracias a los estudios realizados en el lugar y a las primeras investigaciones que se llevaron a cabo en 1913, y otras sucesivas en años posteriores, con los útiles encontrados tanto de lascas, bifacies, raederas y otros utensilios, que corresponden a la cultura del Abbevilliense, sucediéndose con el Achelense y llegando hasta el Musteriense, intercaladas con las industrias del Clactoniense, Tayaciense, Levalloisiense y Micoquiense ya en el Paleolítico medio.
Tanto estos como el Homo Erectus, cuyos restos se vienen localizando tanto en distintos lugares de España Atapuerca-Burgos, como en Cáceres, son los autores de las industrias líticas del Paleolítico Inferior (alrededor de 500 000 a 90 000) que según las técnicas empleadas por esos grupos se divide en dos grandes grupos; el de los bifaces (periodos Abbevilliense y Achelense) y el de las lascas (periodos de Clactoniense y Tayaciense).
Tanto una como otra se caracterizaban por los tipos de bifaces: el abbevilliense tenía bifaces muy toscos, tallados con percutor duro por medio de grandes lascados, con amplias zonas reservadas y sin regularización de aristas.
En todo caso, consideramos los estadios 15, 13, 11, 9 y 7 como de transición entre las fases cronoculturales señaladas. El achelense inferior parece arrancar con el abbevilliense.
En virtud a variaciones en los tipos, técnicas y porcentajes de esas industrias, se ha establecido una secuencia clásica que divide al achelense en tres etapas: inferior, medio y superior. Tradicionalmente a estas tres fases se sumaban otras dos por ambos extremos: el abbevilliense y el micoquiense.