ARDE


Búsquedas relacionadas con ARDE: arden
ARDEAcción Republicana Democrática Española
Traducciones

ARDE

SF (Nicaragua) ABR =Alianza Revolucionaria Democrática
Ejemplos ?
Entre los labios la palabra muere de pereza, y al sol el nardo adquiere un acre olor a sexo femenino. Arde el jardín en la estival hoguera y en su gran pebetero se consume todo el aroma de la Primavera.
El Padre Eterno se halla, si nos es lícito emplear esta expresión, adorablemente impaciente por dar a su hijo único al mundo y verle ocupar su puesto entre las criaturas visibles. El Espíritu Santo arde en deseos de presentar a la luz del día esa santa humanidad que Él mismo ha formado con divino esmero.
¿De dónde vienen esos Varones? ¿Quién los llevó, quién los engendró? Verdaderamente nuestro corazón arde por esto. No está bien lo que nos hacen.
Y pura finalmente, como el mármol que se lava en el templo cada día, arda en sagrado fuego el alma mía, como arde el incensario ante la Cruz.
Yo elevo los espíritus, yo arranco del humano fangal los corazones, y purifico en el incienso blanco que arde en mi pecho, todas las pasiones.
Tú tendrás mientras yo exista un altar dentro de mí.» Y le tiene; aún arde ilesa de su amor en mí la llama; aún la llora y aún la ama en silencio el corazón.
Veinte años que, en la mujer, son la edad en que la san- gre de las venas arde y bulle como lava de volcán en ignición; morenita sonrosada como la Magdalena: cutis de raso liso; ojos negros y misteriosos como la tentación y el caos; una boquita más roja y agridulce que la guinda; y un lodo más subvei-sivo que la libertad de imprenta, tal era mi amor, mi embeleso, mi delicia, la musa de mis tiempos de poeta.
La búsqueda de soluciones o estos problemas es una trascendental tarea a la que va entregarse este Congreso que hoy inicia sus labores en México, porque a nadie escapa, desde hace muchos siglos, que las universidades son como santuarios donde la inteligencia preserva el saber. Arde en ellas la llama del conocimiento, la inquietud que investiga, la duda que interroga y el humano discernimiento que responde.
Y entretanto don Gonzalo, que calla, mira y escucha, cobra hastío de don Juan, cuya elegancia y bravura se llevan la primer parte en amores y en fortunas; y él, tiene, mal que le pese, que apechar con la segunda, que es, cual todos los imbéciles que con los pillos se juntan, un inferior que acompaña, o que divierte o que ayuda, pero a fin del sol del otro satélite que no alumbra. Mas van tres meses que arde oculto el fuego, y en suma no puede cumplirse el cuarto sin que a incendio se reduzca.
Allá lejos, en el fondo, brillaba como una estrella perdida en el cielo de la noche, una luz moribunda...: la luz de la lámpara que arde en el altar mayor...
Como hinchadas olas que en roca desnuda se estrellan sonantes, y luego reculan con ronco murmullo, y otra vez insultan al risco, lanzando bramadora espuma; así van y vienen, y silban y zumban, y gritan que aturden; el cielo se nubla; el aire se llena de sombras que asustan; el viento retiñe; los montes retumban. V A casa me recojo; echemos el cerrojo. ¡Qué triste y amarilla arde mi lamparilla! ¡Oh Virgen del Carmelo!
-Yo qué he de dirme, señor José, sin que me dé usté gusto; ahora mismito, que quiera usté o que no quiera, lo cojo a usté del brazo, nos vamos a ca del Peluso, aonde estará a estas horas mi bato, nos meteremos en ca der Peluso, se tiran pelillos a la mar, nos sentamos, tocamos las palmas, mos pregunta el Cabezota qué es lo que queremos, le peímos tres púrpitos de café con su miajita de lo que arde, dos cortaos, por barba, del que Yunquera y dos libras de buñuelos que los jace la jembra der Peluso, que los jace como los propios ángeles, y en dispués, en dispués...