A mediodía

Traducciones
A mediodía   
Ejemplos ?
¡Cuántas veces, a mediodía como ahora, ha cruzado volviendo a casa ese potrero, que era capuera cuando él llegó, y antes había sido monte virgen!
Para evitarle gastos, su madre le mandaba cada semana, por el recadero, un trozo de ternera asada al horno, con lo que comía a mediodía cuando volvía del hospital dando patadas a la pared.
¿Y no te acuerdas de que estamos en París, donde nadie mira a nadie y de que vivimos a dos pasos?... ¿Alguna vez ha venido Rivas a mediodía, mientras andas tú por los almacenes, o te pregunta dónde has estado?
Sin duda alguna, el humo que a veces arrojan es tan espeso, negro y abundante, que aun a mediodía entenebrece el lugar y transforma el día en noche.
El cadáver de nuestro camarada Paniagua, pese a la custodia que se hizo de nuestra parte en la Clínica San Luis, fue finalmente robado por la fuerza a mediodía de hoy, y sabemos que, valiéndose de artimañas harto conocidas, pretende ahora el MNR hacerlo aparecer como una víctima movimientista.
He vivido más de tres años en Urbigena, adonde voy ahora otra vez, y el valle de la Rosa, en que veraneábamos, lo tengo tan presente como si lo estuviésemos viendo, como lo veremos a mediodía desde esa ventanilla.
Pero al día siguiente, a mediodía, Emma recibió un protesto; y a la vista del papel timbrado, donde aparecía varias veces y en grandes caracteres: LICENCIADO HARENG, UJIER EN BUCHY, se asustó tanto, que fue corriendo a toda prisa a casa del tendero.
Callose Rafaelito y no su estómago, que cada vez era más exigente atormentado por el hambre, pero debió seguir trabajando hasta las doce; y cuando a mediodía iba a dejar el taburete rendido por la fatiga y por la necesidad, volvieron a pasar los niños que salían de la escuela y a coro repitieron la burla.
Y mientras hierve cantando el agua para el mate, el paisano extiende sobre las ascuas una buena tajada de carne gorda para el churrasco matutino. A mediodía, después de las rudas tareas de la mañana, cuando vuelven a la estancia o al puesto, los trabajadores encuentran hirviendo el agua y mientras descansan, apurando el sabroso y tónico mate, en el asador chisporrotea la grasa de todo un medio capón o de un ancho costillar de vaca.
Yo la veía un sábado cada tres o cuatro semanas, cuando iba a Dover a pasar un domingo, y a míster Dick lo veía cada quince días, los miércoles. Llegaba en la diligencia a mediodía para quedarse hasta la mañana siguiente.
Hacia el Oeste, el campo se ensanchaba y extendía en abra, pero que la ineludible línea sombría enmarcaba a lo lejos. A esa hora temprana, el confín, ofuscante de luz a mediodía, adquiría reposada nitidez.
Se echó en la cama tiritando de frío, doblado en gatillo bajo el poncho, mientras los dientes, incontenibles, castañeteaban a más no poder. Al día siguiente el acceso, no esperado hasta el crepúsculo, tornó a mediodía, y Podeley fue a la comisaría a pedir quinina.