-mento


También se encuentra en: Sinónimos.

-mento

suf. Unido a raíces verbales forma sustantivos que indican acción y resultado cargamento.

-mento

 
Sufijo de acción o efecto: salvamento, cargamento. (V. -miento.)
Ejemplos ?
Verdad que Bolívar estaba por entonces libre de tentaciones, pues traía desde Huaylas (supongo que en el equipaje) á Ma- nuelita Madroño, que era una chica de dieciocho años, de lo más guapo que Dios creara en el género femenino del departa- mento de Ancachs.
Gran devoto del zumo de parra, que en tan buen predica- mento para con la humanidad puso el abuelo Noé, era fre- cuente que, para la misa dominical, tuviese el párroco que ir en j ersona á sacar al organista de alguna tracamandana.
El Regla mento esta blecerá la s fo rmas e n qu e se conferirán la s certificaciones o los mecanismos electrónicos para la verificación a que se refiere el inciso anterior.
He entregado al conocimiento del país la siguiente declaración: La designación del candidato único de los partidos de izquierda ha provocado lamentables dificultades, después de los significativos avances que se alcanzaron con la redacción de un programa, del acuerdo acerca del carácter del futuro Gobierno Popular y de un docu mento sobre la orientación de la campaña presidencial.
Y durante estos días Orestes no ha tomado ningún alimento y no ha bañado su cuerpo, sino que, envuelto en sus vestiduras, cuando su cuerpo se alivia de su mal, recobrando el conocimiento, llora, y á veces salta rápido de su lecho, como un caballo que escapara del yugo.
Durante la noche no disfruta ni un instante de sueño: si por casualidad se le cierran un mo­mento los ojos, su pensamiento revolotea en el tribunal al­rededor de la clepsidra, y acostumbrado a tener la pie­drecilla de los votos se despierta con los tres dedos apre­tados, como quien ofrece incienso a los dioses en el novilu­nio.
Una consistiría en rebatir punto por punto el docu­mento en base a nuestras propias ideas, hasta agotar su contenido, respetando el ordenamiento seguido por los compañeros.
Varias personas, que llaman en Francia devotas, dijeron con altivez que era preferible someter al tor­mento de la rueda a un viejo calvinista inocente que exponer a ocho consejeros del Languedoc a reconocer que se habían equi­vocado: se utilizó incluso esta expresión: «Hay más magistrados que Calas»; y se infería de esto que la familia Calas debía ser inmolada en honor a la magistratura.
Manifies- ta ahora, si no abierta negativa, duda sobre la existencia en Lima de una asociación republicana que, con cautelosa reserva, tra- bajara así por la independencia del país, como contra el ele- mento monárquico.
Entrando en el examen del proceso, hace hincapié el señor Paz-Soldán apoyándose en su práctica de magistrado y de cri- minalista, en que con frecuencia el asesino no roba á la víc- tima porque se amilana ante el "horror del hecho, y sólo le quedan alientos para la fuga. Hábil es, en verdad, el argu- mento, cuando se trata del que por primera vez entra en la senda del crimen.
Pero, además, es imposible que haya varias contrariedades primeras; porque la sustancia es un género único del ser, de manera que los principios sólo serían dis­tintos entre sí por el antes y el después, pero no por el 25 género (pues en un género singular nunca hay más de una con­trariedad, y todas las otras contrariedades parecen reducirse a una sola). Es evidente, entonces, que no puede haber un solo ele­mento, ni tampoco más de dos o tres.
Las llamas consumían los volúmenes con avidez, saltando en extraños colores y despidiendo un olor indeciblemente nauseabundo mientras las páginas de misteriosos jeroglíficos y las carcomidas encuadernaciones eran devoradas por el ele-mento devastador.