-cromo

-cromo

(-'kɾomo)
sufijo
usado en la formación de nombres y adjetivos que significa 'color' policromo, monocromo
Ejemplos ?
Xli.- cromatos y bicromatos alcalinos: los preparadores de colorantes de cromo; las fabricas de papel pintado; en las fabricas de lápices de colores; las fabricas de tintas y en las tintorerías, en la preparación del cromo y de sus componentes; en la fabricación de espoletas.
Acero, cromo, níquel. Cada jefe de célula estaría a cargo de una batería. ¿Qué es necesario, en resumen? Que los cañones disparen quinientos, cuatrocientos proyectiles.
Es el hierro que se convierte en acero soliviantado en la base por un chorro de aire de centenares de atmósferas de presión. Acero, cromo, níquel.
¿No es estúpido esto de que él, el hombre que encuentra fácil construir un cañón y fabricar acero, cromo, níquel, tenga tantas dudas para hacer desaparecer un cadáver?
n la sala lijosa del burdel repugnante hay un enorme gato que duerme en la tarima, unos muebles muy sucios, un reló sollozante y un cromo de la Virgen con una cruz encima.
En la sala lijosa del burdel repugnante hay un enorme gato que duerme en la tarima, unos muebles muy sucios, un reló sollozante y un cromo de la Virgen con una cruz encima.
Recuerdo que vestía un velludo déshabillé con alamares de madreperla y bocamangas de nutria, especializando su cromo del rastaquouère, que por distraerse puede permitirse la libertad de conversar con un pobre diablo.
Le exaltaba la posibilidad de crear un ejército revolucionario dentro del país, que se sublevaría mediante una señal radiotelefónica. ¿Por qué no? Acero, cromo, níquel. Como un sortilegio la palabra hiende su imaginación.
Cuando se rompe presenta por el punto de la rotura un aspecto granilloso y áspero al tacto. Los aerolitos se rompen fácilmente; están compuestos de sílice, magnesia, alúmina, cal, hierro, níquel, azufre, carbono y cromo.
Todo este cromo aborigen y sucio se ataviaba con un pantalón que le llegaba hasta los tobillos, y una blusa negra de lechero vasco.
Sobre la cabecera del lecho extendía sus retorcidos brazos piadosos un Cristo Negro, y en un marco, en actitud dolorosísima, miraba al cielo raso un cromo de Lida Borelli.
De la más alta figura de la historia hemos venido a parar a las Marías Alacoque, fletadoras de corazones sanguinolentos a tanto el cromo.