ávido

(redireccionado de ávida)
También se encuentra en: Sinónimos.

ávido, a

(Del lat. avidus.)
adj. Que desea una cosa intensamente está ávida de fama. deseoso

ávido

 
adj. Ansioso, codicioso.

ávido, -da

(ˈaβiðo, -ða)
abreviación
1. que desea intensamente o tiene ansias de algo un público ávido de entretenimiento
2. desprendido que es propio de la persona que desea intensamente algo ojos ávidos

ávido, -da

('aβiðo, -ða)
abreviación
1. que anhela profundamente tener o lograr algo ávido de conocimientos
2. que refleja ansiedad y afán lector ávido

ávido, -da

(ˈaβiðo, -ða)
abreviación
1. que desea intensamente o tiene ansias de algo un público ávido de entretenimiento
2. desprendido que es propio de la persona que desea intensamente algo ojos ávidos

ávido, -da

('aβiðo, -ða)
abreviación
1. que anhela profundamente tener o lograr algo ávido de conocimientos
2. que refleja ansiedad y afán lector ávido
Traducciones

ávido

avide

ávido

avido, vorace

ávido

ávido

ávido

متعطشا

ávido

Ivrig

ávido

ADJ (= entusiasta) → avid, eager (de for) (= codicioso) → greedy (de for) ávido de sangrebloodthirsty
Ejemplos ?
¿Y hablar osáis, piratas, de justicia, de derecho y razón? rubor tened: vuestra razón es ávida codicia, y de oro ardiente o insaciable sed.
¡Azar!, gritó la voz cavernosa del chino. Y su garra, tirante y ávida, enflaquecida por el opio y ciertos pecados orgánicos, echóse sobre el puñado de monedas.
Daniel, que ya no sonreía; Daniel, que no era ya el viejo débil y humilde, sino que, antes bien, respirando cólera de sus pequeños y redondos ojos, parecía animado del espíritu de la venganza, rodeado de una multitud como él, ávida de saciar su sed de odio en uno de los enemigos de su religión, estaba allí y parecía multiplicarse dando órdenes a los unos, animando en el trabajo a los otros, disponiendo, en fin, con una horrible solicitud los aprestos necesarios para la consumación de la espantosa obra que había estado meditando días y días, mientras golpeaba impasible el yunque de su covacha de Toledo.
Necesitamos una oposición capaz, apta para cumplir su responsabilidad ante la nación, firme en sus ideas y en sus hombres, no dispuesta a nutrirse con nuestros desechos ni ávida de porciones gratuitas, empeñada en conquistar, en la sana emulación, en el convencimiento del pueblo, la representación política, el arribo a las posiciones decisorias.
Y la escena borrábase y vela sobre los muros al heroico pueblo de Sagunto inmortal. Sus anchos campos tala el cartaginés con los guerreros del África y del Asia, infame turba ávida del botín.
Creemos que los pueblos sólo progresan trabajando más y produciendo más; pero hemos agregado que es muy distinto trabajar para una minoría ávida de riquezas, de privilegios y granjerías, a trabajar para Chile y trabajar para los chilenos.
Pero en esto, como en todo, hay hijos y entenados; y la zona intermedia, inmensa, fértil como la que más, ávida de pobladores como de agua una esponja, queda sin vías de comunicación, igualmente alejada de cada una de las dos grandes líneas, que parecen despreciarla, en su marcha adelante, y son, para ella, más pulpos que arterias.
Esta era el que el alma inmunda hallara ocasión para multiplicar sus dioses, y privada, en premio de su inmundicia, del único y verdadero Dios y prostituida por muchos y falsos dioses, ávida de una mayor inmundicia, llamara a estos sacrilegios sacramentos y a sí misma se entregara a la canalla de sucios demonios para ser violada y mancillada.
El negro de cuello palomita había terminado de empulgarse y ahora los tres «macrós» se repartían fajos de dinero bajo la ávida mirada de los choferes que, desde la otra mesa, soslayaban con el vértice del ojo.
Valle umbroso, salud: hoy el viajero tu abrigo lisonjero busca ansioso con ávida mirada, bendice la quietud de tus vergeles, y reclina su frente ensangrentada a la sombra feliz de tus laureles.
La única solución no ensayada, la única buena, la única que puede dar satisfacción a todos, excepto a la loca minoría ávida de opresión, es la libertad, pura y simple, sin frases.
Atraídos por los encantos de su programa fascinador, concurrieron a consumarla todos los venezolanos; y su triunfo no ha producido otros gajes que el entronizamiento de una minoría siempre retrógrada, siempre impotente en su caída, siempre ávida de satisfacer innobles venganzas.