Åbo

Åbo

 
C. de Finlandia, cap. de la prov. de Abo-Björnerborgs; 159 180 h.
Ejemplos ?
Con esa decisiva derrota que diezmó a los rebeldes, terminó la guerra de los garrotes. Las parroquias rebeldes del sur de Ostrobotnia fueron arrasadas y los líderes conducidos a Åbo.
En 1634 las islas pasaron al condado de Åbo y Björneborg, y desde 1638 se estableció un servicio de correos entre las islas con Suecia y Finlandia, privilegio real que tendrán que pagar los campesinos.
Después del compromiso de una compensación prometida del Maestro de la Orden acordó proporcionar guarniciones militares alemanas a Reval y Wesenberg (Rakvere). El bailío de Viborg llegó con un gran ejército el 18 de mayo y el correspondiente Åbo un día después.
Pero por el tratado de Fredrikshamn de 1809, la totalidad de Finlandia pasó a manos de Rusia. Formarían parte del gobierno de Åbo-Björneborg, dentro del ducado de Finlandia.
En 1797 fue nombrado profesor de química en la Real academia de Åbo, siendo uno de los primeros químicos que hicieron ejercicios en el laboratorio a los estudiantes e incluso permitió que los estudiantes utilizaran su laboratorio privado.
La sede de Helsinki fue erigida inicialmente como vicariato apostólico el 8 de junio de 1920 y fue elevado a diócesis el 25 de febrero de 1955, abarca todo el territorio de Finlandia, y se divide en siete parroquias. Antes de la Reforma Protestante en Finlandia existía la diócesis de Åbo, erigida en el siglo XII y suprimida en 1522.
En 1300 pasaron a formar parte del obispado de Åbo (actualmente Turku, Finlandia), y en 1388 se edificó por primera vez el castillo de Kastelholm.
Desde el siglo XV formaron parte del ducado de Finlandia, que pertenecía a Suecia, y Kastelholm fue la capital. En 1442 se ratificó el código legal del rey Cristóbal, gracias al cual los isleños podían comerciar con Åbo y Estocolmo.
Por lo tanto, envió una delegación al bailío sueco de Åbo y Viborg y hacerles saber que los alemanes en Harria habían sido asesinados.
La conquista de Finlandia por el reino de Suecia, a diferencia del sistema establecido durante la misma época por la Orden Teutónica en Estonia y Livonia, no conllevó consigo la implantación de la servidumbre de las poblaciones autóctonas: se constituyó una nobleza finesa y los obispos de Åbo fueron elegidos entre los fineses.
Sin embargo, la victoria del príncipe ortodoxo preocupó al Papa de Roma, que animó a los suecos a completar la conquista de Finlandia. Åbo se convirtió en la sede de un obispado dependiente del Arzobispo de Upsala, que la convirtió en capital.
Poco después de 1150, Erico el Santo, rey cristiano de Suecia, emprendió una cruzada en el suroeste de Finlandia: detrás llegaron los misioneros, y así nació la ciudad de Åbo.