¡za!

¡za!

 
Voz para ahuyentar a los perros y otros animales.
Ejemplos ?
Yo no afirmo, sino repito lo que decía la voz pública. Este punto, de suyo insignificante, no merecía la destemplan- za con que de él se ocupa mi poético censor.
Porque vos no tenés vergüenza. No la has tenido nunca. Ignorás lo que es la vergüenza. El Tipo. -Sin embargo, yo soy muy tímido...
En conclusión, mi opinión es (y si no vale, que no valga) que serían de buena cepa castellana las palabras sinalagrania ó inalagrama y sus derivadas análogas á las de telegrama y cablegrama, y que no estaría en lo discreto la Academia in- sistiendo en rechazar este último vocablo que ha adquirido ya, entre nosotros, hasta carácter histórico, después de la za- lagarda á que dio campo el cablegrama de mi amigo Carlos Wiese.
Durante tres horas habíase sentido feliz, a modo de un animal prisionero a quien se suelta por fin en su cueva, y que después de tres horas de deliciosos roces en la oscuridad, asoma la cabe­za a olfatear la selva.
Y llegaron unos hermanos de don Eloíno, hermano y hermana, y él decía abrumado por la desgracia: «¡Casarse mi hermano, mi hermano, un Rodríguez de Alburquerque y Álvarez de Castro, con la patrona de la calle de Pellejeros!, ¡mi hermano, hijo de un presidente que fue de la Audiencia de Zaragoza, de Za-ra-go-za, con una...
Mi novia, pobrecita, inclinaba la cabeza meditando en las broncas intestinas, esas verdaderas batallas de conceptos forajidos que se largan cuando el damnificado se encuentra ausente.
Los mu­chachos, por la hora a que se retiraban del tra­bajo y sus largos descansos en el bar, habían impuesto tal costumbre. La señora de Iñíguez, alta y en eterno batón, poseía una gracia especial para erguir la cabe­za, pequeña como la de sus hijos.
El "jovie" detuvo un instante el cucharón en el aire; movió la cabeza rapada a lo Humberto "primo", se rascó los mostachos, y luego, arrancando medio pan se llenó la boca de miga.
Fianza instrumentada en una póli za de seguros, incondicional e irrevocable, de co bro inmediato, emitida por una compañía de seguros establecida en el país; 24 3.
Bien vestido, aseado. Apostiso, sa. Lo mismo que apostizo. Apostizo, za. Postizo, pegadizo. Apreso. Con los adverbios bien o mal significa feliz o desdichado.
Debemos ver también el grado de organización y fuerzas de las clases revolucionarias, su experiencia y concien­cia revolucionarias, si han logrado construir un sólido partido revolucionario, si han logrado desarrollar una fuerza militar y las características de esta fuer­za.
Si por la naturale za d el contrato, el Institut o Na cional de Estad ísticas y Cen sos no pu diere proporcionar los pre cios e índice s d e pre cios, la resp ectiva entidad, solicitará al INE C la calificación de aquellos, tomándolos de publicaciones especializadas.