¡vítor!

¡vítor!

 
interj. Se utiliza para aplaudir a una persona o acción.
m. Función pública en que se aclama a uno.
Cartel público en que se elogia a una persona por alguna hazaña.
Ejemplos ?
No puede determinarse con fijeza la época en que nacieron en Lima los vítores; pero consta que, en el monasterio de las bernardas de la Trinidad, se cantaba en 1617: i Vítor la madre abadesa, modelo de santidad!
Y sobre cuanto vítor tan prolijo que viva o muerta le será donado, estimará que a Hércules, su hijo, y al resto haya en la púrpura educado, y dado a su virtud principio fijo que al arma ha de mostrar luego o togado; pues no cesa el olor tan de repente, por más que cambie a nuevo recipiente.
Sin embargo, no (jueremos dejar en el tintero un par de vi- llancicos que en ciertas fiestas se cantaban en los claustros. Las clarisas tenían éste: Vítor, vítor las llagas de nuestro padre San Francisco!
La concordia vino, al fin, ::¡Que viva San Agustín! ::¡Vítor el padre Terón!». No es más veloz el telégrafo de nuestros días para transmitir (cuando la transmite) una noticia, que lo fue el vítor del novicio.
i Vítor el padre Calatayud, faro de ciencia, sol de virtud! ¡Vítor el padre Calatayud! Vítor, hermanos, por el Perú! No hemos encontrado comprobante alguno que garantice la autenticidad de lo que vamos á referir; pero es tradición popularísima en Lima, y como tal la apuntamos.
Concluida la frugal comida, en lugar de tomar, como hoy se acostumbra, la consabida taza de café, saboreaban su copita de vino dulce del que se vende hasta hoy día, en la bodega de las señoras Ofélanes, de su hacienda de Tacar en el valle de Vítor, y que sea dicho de paso, es el vino más puro y exquisito que se conoce en el mercado de Arequipa, siendo tal su fama que para decir misa no se busca otro vino, puesto que a tutta conciencia se sabe que es de uva pura.
A las dos de la mañana hízose un escrutinio, y entre los que esperaban á la puerta, corrió la voz de que el padre Paz había salido vencedor. Sus partidarios atronaron el claustro can- tando : De Sevilla fué el olivo primero que vino acá. ¡Vítor, por Sevilla! ¡Vítor!
Ni para aguas paraguas, ::ni para sol parasol. ::Vítor el rey español». ¿Qué motivó este pasquín? ¿Cuál el entripado de sus paranomasias?
¡Vítor por el padre Paz! Uno de los oidores tuvo que salir de la sala capitular para hacer que cesase el alboroto. Había resultado empate, é iba á repetirse la votación.
Así se restableció la calina en al claustro de las clarisas, donde las muchachas festejaron el desenlace del tenido capítulo cantando: ::¡Vítor la madre Leonor!
Su contrario había triunfado por mayoría de dos votos, éxito que fué celebrado con un vítor, ingenioso en verdad, pues en él se les vuelve la oración por pasiva á los partidarios del sevillano.
Señor, la vuestra el vítor mereciera cuando al León que el mar tiene domado, del Po habiendo ocupado la ribera de Francolino a donde muere ahogado, hicisteis tal, que aunque rugir lo oyera, no he de temer, si vos me estáis al lado.