¡pesia!

¡pesia!

 
interj. Denota desazón o enfado.
Ejemplos ?
¡Bueno sería que, en lugar de habernos venido a holgar, quedásemos aquí hechos plasta! ¡Téngase, señor Sansón, pesia a mis males, que se lo ruegan buenos!
Y lo que más he estimado es haber visto el Juicio de Minos, porque hasta ahora he vivido engañado, y ahora que veo al Juicio como es, echo de ver que el que hay en el mundo no es juicio ni hay hombre de juicio, y que hay muy poco juicio en el mundo. ¡Pesia tal!-decía yo-; si deste juicio hubiera allá, no digo parte, sino nuevas creídas, sombra o señas, otra cosa fuera.
Estos tales son en quien ningún vicio tiene licencia. -¡Oh, pesia tal!-dije yo-. Más estimo haber oído este diablo que cuanto tengo.
Una tarde leí, poco después, en uno de los diarios locales: Enlace concertado.– Ha quedado concertado el enlace del señor Walter Wolcot, con la señorita Nérida del Mar. ¡Pesia!
TACÓN Pues dime, pesia mi vida, ¿si he rodeado cuatro leguas en una mula maldita, mohina, en fin, aunque hoy tiene causa para estar mohina, no quieres que me lamente?
Comenzó a andar dando tropezones y zancadillas y suspirando; parecía que los ojos con lágrimas osaban ablandar los peñascos a los pies y hacer tratables los abrojos. -¡Pesia tal!-dije yo entre mí-¿Pues tras ser el camino tan trabajoso es la gente que en él anda tan seca y poco entretenida?
-¿Qué tiene que ver -dije yo- sastres y casamenteros en la audiencia de la Muerte? -¡Pesia tal!-dijo el muerto, que era impaciente-; ¿estáis loco?