¡joder!

¡joder!


interjección
expresa enojo, sorpresa o admiración ¡Joder! ¡Otra vez se ha ido la luz!
Ejemplos ?
—Toma a Julia —dijo Durcet—; quedarás contento de ella. Empieza a menearla como un ángel. —¡Oh, joder! —exclamó el duque—. Esa puta fallará, la conozco.
¡Tened piedad de mis lágrimas y concededme por lo menos una noche de descanso! —¡Ah! ¡Joder! —exclamó el duque, empuñando su verga que amenazaba al cielo—.
Le gusta joder por el culo y luego entierra a la mujer hasta medio cuerpo y así la alimenta hasta que la mitad enterrada se pudre.
¿El monje la tenía gorda y era la primera vez que Eugénie...? —Sí, monseñor, era la primera vez, y el monje la tenía casi tan gorda como vos. —¡Ah, joder! —dijo Durcet—.
Subimos pues, contempló a las varas en el orinal donde yo las había colocado, luego me ordenó desnudarme y vino a olfatear con cuidado todas las partes de mi cuerpo que me había más expresamente prohibido lavarme; como yo lo había cumplido con exactitud, sin duda encontró en ella el hedor que deseaba, pues le vi calentarse en sus arreos y luego le oí exclamar: "¡Ah! ¡Joder!
El venerable Astete, sin reparo, :Y en verdad que ninguno lo acrimina :No fornicar prescribe en su doctrina :que es decir, no joder hablando claro.
La muerte es malora y no avisa. Hay que procurarnos lo que nos haga sentir placer y ser felices, pero sin hipocresías y sin joder a los demás.
Singularmente excitada a esta necesidad por la gran dosis de bebida que acababa de hacerme tragar, le aseguré que sí tenía muchas ganas, pero que no quería hacerlo delante de él. —¡Oh, joder, sí bribonzuela!
—exclamó el libertino—. ¡Oh, joder sí que lo harás delante de mí, y lo que es peor, sobre mí! Y sacándose la verga, añadió: —Mira, éste es el instrumento que inundarás, tienes que mear encima.
Le acercó su pito dos o tres veces, y su descarga fue muy cerrada, corta y sin otros desvaríos que los siguientes: «¡Ah, joder, mea pues, hija mía, mea pues, hermosa fuente, mea pues, mea pues...
—dijo, agarrándome por las caderas y poniéndome de modo que sólo le presentase el culo—. Quédate así, joder, me importan un bledo tus pechos y tu coño, lo único que necesito es tu culo.
Es bueno que el primero sirva de ejemplo a los demás. Me molesta verte en este estado; ensaya otra cosa, hazte joder. —Monseñor —dijo la Martaine—, me siento en condiciones de satisfaceros, y si su grandeza quisiera...