¡ajá!

(redireccionado de ¡aja!)

¡ajá!

 
interj. fam.Se emplea para denotar complacencia o aprobación.

¡ajá!

(a'xa)
interjección
manifiesta aprobación satisfacción o sorpresa ¡Ajá, estás en lo cierto!
Ejemplos ?
Y entonces cuando pienso en tus amores nuestras dos vidas deslizarse veo no cual la realidad que aja sus flores sino cual la ilusión de tu deseo.
Vinieron las moras bellas de toda la cercanía, y de lejos muchas de ellas, las más apuestas doncellas que España entonces tenía. Aja de Getafe vino y Zahara la de Alcorcón, en cuyo obsequio muy fino corrió de un vuelo el camino el moraicel de Alcabón.
La falta o debilidad de los miembros quita la integridad al hombre, la fealdad le aja la hermosura, la flaqueza le disipa la salud, el cansancio las fuerzas, las pesadumbres la agilidad.
6 Y como había guerra entre la casa de Saúl y la de David, aconteció que Abner se esforzaba por la casa de Saúl. 7 Y había Saúl tenido una concubina que se llamaba Rispa, hija de Aja.
La vida que corre en nosotros se corta en dos raudales al llegar a su imagen, y como la corriente no puede destruir la roca, terminamos anhelando el peñasco que aja nuestro movimiento y permanece inmutable.
10 Tomando luego Rispa hija de Aja un saco, tendióselo sobre un peñasco, desde el principio de la siega hasta que llovió sobre ellos agua del cielo; y no dejó á ninguna ave del cielo asentarse sobre ellos de día, ni bestias del campo de noche.
11 Y fué dicho á David lo que hacía Rispa hija de Aja, concubina de Saúl. 12 Entonces David fué, y tomó los huesos de Saúl y los huesos de Jonathán su hijo, de los hombres de Jabes de Galaad, que los habían hurtado de la plaza de Beth-san, donde los habían colgado los Filisteos, cuando deshicieron los Filisteos á Saúl en Gilboa: 13 E hizo llevar de allí los huesos de Saúl y los huesos de Jonathán su hijo; y juntaron también los huesos de los ahorcados.
-En buen hora -dijo Ricardo-; y vuélvote a advertir que los cinco versos dijo el uno y los otros cinco el otro, todos de improviso; y son éstos: Como cuando el sol asoma por una montaña baja y de súbito nos toma, y con su vista nos doma nuestra vista y la relaja; como la piedra balaja, que no consiente carcoma, tal es el tu rostro, Aja, dura lanza de Mahoma, que las mis entrañas raja.
Ven, Elvira, a mis brazos, ven a contarme tus duelos, que si no admiten consuelos, admitirán vengador. La faz escondes turbada, la frente pálida inclinas; esas rosas purpurinas, ¿Quién aja traidor así?
Ignaicio supo lograr la gloria de este modelo; humilde fue como el suelo hasta q ue llego su muerte, y por vivir de csta suerte, hacia abajo subio al cielo, Muchacho, cierra esacq/a y, mientras voy a la (orre, cuida que no se te iorre el dibujo de a/aja.
8 Mas tomó el rey dos hijos de Rispa hija de Aja, los cuales ella había parido á Saúl, á saber, á Armoni y á Mephi-boseth; y cinco hijos de Michâl hija de Saúl, los cuales ella había parido á Adriel, hijo de Barzillai Molathita; 9 Y entrególos en manos de los Gabaonitas, y ellos los ahorcaron en el monte delante de Jehová: y murieron juntos aquellos siete, lo cuales fueron muertos en el tiempo de la siega, en los primeros días, en el principio de la siega de las cebadas.
23 Y los hijos de Sobal fueron Alván, Manahath, Ebal, Sepho, y Onán. 24 Y los hijos de Zibeón fueron Aja, y Ana. Este Ana es el que descubrió los mulos en el desierto, cuando apacentaba los asnos de Zibeón su padre.