¡ajá!

¡ajá!

 
interj. fam.Se emplea para denotar complacencia o aprobación.

¡ajá!

(a'xa)
interjección
manifiesta aprobación satisfacción o sorpresa ¡Ajá, estás en lo cierto!
Ejemplos ?
Narra una historia de adulterio en un triángulo amoroso entre una joven mora, Ajá Galiana, su marido cristiano Nalvillos y el antiguo prometido de la primera, Jezmín Yahía.
1959 El agrimensor celestial 1962 El Hombre, animal cibernético 1963 Tortila aprende a pensar 1964 Que callan las medusas 1967 "¡Ajá!" y sus secretos 1974 Cuando los animales dijeron...
N.N.N., no identificado N.N.N., tiene todo empeñado Viajo en la buseta y espero lo que importa si te pido mil pesitos en el medio de transporte Soy un N.N. anónimo y varado alerta muchachitas soy un príncipe azulado, ¡ajá!
Dar señales de estar escuchando a la otra persona con expresiones como "ajá..." "ah..." "claro...", asintiendo con la cabeza y con expresiones corporales adecuadas.
En contrapartida, sintiéndose agradecido, Alfonso no invadió la ciudad de Toledo hasta que Al Mamún falleció, además de tomar como pupila a su pariente (hija o sobrina) Ajá Galiana.
Se tramitó su matrimonio con Nalvillos Blázquez, hijo del gobernador de Ávila, locamente enamorado de Ajá Galiana, pese a estar prometido a una noble, Arias Galindo.
En las justas del evento, celebradas en una explanada fuera de la muralla, Nalvillos descabalgó a Jezmín Yahía. Ajá Galiana sintió revivir los sentimientos que tenía hacia el musulmán, que lejos de haber quedado maltrecho de la justa sólo resultó herido en el orgullo y volvió a jurar que daría muerte a Nalvillos.
Nalvillos al regresar victorioso de sus batallas con los musulmanes descubrió que Ajá Galiana le había abandonado para reunirse con Yahía, y partió en su búsqueda.
Las piezas también forman una T gorda, como se señala más tarde en una columna. Esta versión fue vendido bajo el nombre "La T faltante" como parte de ¡Ajá!
Se orientan hacia el hablante manifestando o desahogando sus sensaciones, sentimientos y otros estados de ánimo: ¡ajá, ay, caramba, lástima, maldición...!
Con la asociación al Grupo de la Empresa Periodística Nacional (Epensa) —junto a las marcas comerciales como El Bocón, Ajá y su edición virtual El Show — por parte de El Comercio, se desató una disputa con el Grupo La República Publicaciones por adueñar el 78% del mercado escrito.
Además, según la revista Caretas, se tenía planeado desaparecer a su longevo competidor y diario intermedio Ajá (estrenado por Epensa en 1994); en cuatro meses de ser adquirido la empresa, el diario dejó de circular el 31 de diciembre de 2013.