¡agur!

¡agur!

 
interj. Se usa para despedirse.
Ejemplos ?
Mientras observaba el paisaje, vi cerca del río a dos viajeros, uno de los cuales preparaba un almuerzo, mientras el otro sujetaba con la brida los caballos. Me alegró tanto ver a aquellos hombres que mi primer movimiento fue gritarles: «¡Agur, agur!».
Como se deja entender fácilmente, estos negociantes pueden ser muy ricos, o no poseer un céntimo; y, por tanto, pueden guardarse en la cartera la garantía y atenerse al interés que les proporcione legalmente la operación, o sacar los títulos a la plaza para hacer fondos con que pagar las letras en Londres, o para largarse con ellos de España sin acordarse más de las letras ni del ministro, y... ¡agur, morena!
27 Abominación es á los justos el hombre inicuo; Y abominación es al impío el de rectos caminos. Proverbios 30 1 PALABRAS de Agur, hijo de Jachê: La profecía que dijo el varón á Ithiel, á Ithiel y á Ucal.
-Y ¡qué calor ha hecho hoy!... Figúrese usted que esta mañana... .............................. -Agur... -Adiós... -Muy buenas noches...
-Pepita, hasta mañana. -¡Niñas, niñas! ¡Más despacio! .............................. -Buenas noches. -¡Agur! - ¡La Correspondencia!
Cuatro letras por la imprenta, diciendo adiós a los amigos. Eh: llegó el sábado. Un abrazo a la mujer, un par de besos a los chicos y agur. Dentro de un par de meses estoy de vuelta.
Pierda usted cuidado. Mañana pido turrón al Gobierno. LA MUSA.- ¡Agur, ingrato, pérfido, materialista!... EL AUTOR.- ¡Vaya usted con Dios, señora!
Rico serás, y en doblones has de ajogarte mu luego; pero ya que no das albricias a los que te traen el bien e Dios, no te ha de aprovechar na, y has de querer gorverte a tu miseria, y a pintar esas rosiyas pa los zantos. Y agur, y a la sepurtura te yeven tus dineros, tiñoso.
Vaya, hasta luego, vecina. Vecina 1.ª Agur, señá Trinidá. (Entra cada una en su cuarto.) Escena V (ESCOLÁSTICO, que viene de la calle y se detiene mirando las mallas.
Ya sabes que ella gasta pocas palabras. «¿Qué deseas?», tal cosa, «toma, agur y se acabó». Cuando nació mi primer chiquillo le dije: «Señora, yo deseo que seáis su madrina».
-Compadre, jasta la vista... -Dios te guarde.-Agur, vecino -¡Bien llegado!-Agraesiendo, camará... siempre su amigo; pero me aguarda mi padre...
Sus dos composiciones más conocidas son la obra coral Aita Gurea (Padre Nuestro), compuesta en Argentina en 1946 y el Agur Maria (Ave María).