¡Dios mío!

Traducciones

¡Dios mío!

dear, dear!/oh dear!, my, goodness
Ejemplos ?
--¡«Ramón!» --¿Qué quieres?--me respondió la sombra que había a mi lado. Me estremecí. --¡Dios mío! (exclamé.)--¿Estoy en el otro mundo?
¿Por qué lloras? ¿Por qué no me respondes? ¡Estás mala! ¡Jesús, Dios mío! ¡Rosa! ¡Ve corriendo y llama al doctor Sánchez! ¡Mi mamá se muere!
¡Generala! ¡Doña Teresa!... ¿Se siente usted peor? ¡Ah, Dios mío! ¡Si me parece que se ha muerto! ¡Diablo y demonio! ¡Y yo sin poder moverme!
Se quedó en la iglesia y como veía a los fieles adorar de rodillas a una imagen del niño Jesús, creyó que aquel era Dios y dijo a la imagen: -¡Qué delgado estás, Dios mío!
Luego el duende colocó el pico en el molinillo de café. ¡Dios mío, y cómo se soltó éste! Y después lo aplicó al barrilito de manteca y al cajón del dinero; y todos compartieron la opinión de la cuba.
Yo salí con el cubo de basura y me quedé en la puerta, y mientras aguardaba allí se me acercó el cartero y me dio una carta, una carta tuya. ¡Dios mío, lo que había viajado aquel sobre!
¡Y qué chocante va a resultar la dirección! ¡Dios mío, qué tonterías tan grandes estoy diciendo! Justo en este momento, su cabeza chocó con el techo de la sala: en efecto, ahora medía más de dos metros.
Alicia recogió el abanico y los guantes, Y, como en el vestíbulo hacía mucho calor, estuvo abanicándose todo el tiempo mientras se decía: - ¡Dios mío!
Conque lo dicho: mande usted por un carruaje, despidámonos como personas decentes, y ya sabrá usted de mí cuando me trate mejor la fortuna. -¡Ah, Dios mío de mi alma!
María Antonieta levanta al cielo sus ojos, que las lágrimas hacen más bellos, y murmura como si rezase: —¡Dios mío, y acaso llegará un día en que mi voluntad desfallezca, en que mi cruz me canse!
Veamos: cuatro por cinco doce, y cuatro por seis trece, y cuatro por siete... ¡Dios mío! ¡Así no llegaré nunca a veinte! De todos modos, la tabla de multiplicar no significa nada.
¡Dios mío! ¡Voy a llegar tarde!» (Cuando pensó en ello después, decidió que, desde luego, hubiera debido sorprenderla mucho, pero en aquel momento le pareció lo más natural del mundo).