¡Ce!

¡Ce!

 
interj. con que se llama, se hace detener o se pide atención a una persona.
Ejemplos ?
De sus cabellos se hicieron los árboles, flores y hierbas, de sus ojos pozos, fuentes y cuevas, de su boca ríos y cavernas, y de su nariz valles y montañas. Ce Ácatl Topiltzin Quetzalcóatl: rey sacerdote legendario de la mítica ciudad de Tollan.
Un pie, es un pastel en la cocina británica y norteamericana. El Pocket Internet Explorer, navegador de Internet para Windows Mobile y Windows CE.
La entrada en vigor de la Directiva sobre la Zona Única de Pagos en Euros (Directiva 2007/64/CE de 13 de noviembre), sobre servicios de pago en el mercado interior, supone una modificación sustancial del adeudo por domiciliación, tanto en forma como en plazos.
Así en la Unión Europea (UE), la agricultura ecológica está regulada a partir del 1 de enero de 2009 por el Reglamento (CE) 834/2007 del Consejo de 28 de junio de 2007 sobre producción y etiquetado de los productos ecológicos, que deroga el antiguo Reglamento (CEE) 2092/91.
Una variante de esta dislocación acentual es la sístole, que consiste en que el acento pasa de su lugar legítimo a la sílaba anterior, como en estos dos versos de Garcilaso de la Vega, en que tal artificio es preciso para que el endecasílabo sea regular rítmicamente:::::: ter nia el presente por mejor partido:::::y agrade ce ria siempre a la ventura...
a C es la tercera letra del alfabeto español y del alfabeto latino básico y la segunda de sus consonantes. Su nombre en español es femenino: la ce, y su plural es ces.
Por eso, con el tiempo, estos sonidos procedentes del latín vulgar acabaron haciéndose palatales en las posiciones "ce", "ci", "ge", "gi", y se mantuvieron velares en los demás casos.
Mientras que evolucionó a en español medieval y francés y a en italiano y latín eclesiástico: ce: /tse/ (español y francés medieval), /t∫e/ (italiano y latín eclesiástico).
En español, a esta evolución le siguió una segunda: se produjo un desplazamiento de la c hacia una fricativa dental sorda interdental. Ésta es la pronunciación que se conoce en el dialecto castellano actual: ce /θe/..
Las denominaciones de origen están protegidas legalmente por el Reglamento Europeo (CE) nº 1151/2012 del Consejo de la Unión Europea.
La pronunciación de la c y la g se consolidó en la Castilla del siglo XVI, y quizás por este motivo no llegó a cuajar en algunas partes de Andalucía ni en América tampoco, donde se sesea: ce /se/ y ci /si/.
En español, representa el valor fuerte cuando está seguida de las vocales a, o y u (ca, co, cu), o de consonantes; y al valor suave cuando va antes de las vocales anteriores e e i (ce, ci).