ópera

ópera

(Del ital. opera.)
1. s. f. MÚSICA, TEATRO Obra teatral dramática puesta toda ella en música y representada con acompañamiento orquestal hoy hay ópera en el auditorio.
2. TEATRO Texto o letra de esta obra teatral dramática. libreto
3. MÚSICA Música de esta obra teatral le gusta escuchar ópera.
4. Teatro o lugar acondicionado para representar estas obras teatrales esta noche voy a la ópera.
5. MÚSICA, TEATRO Género formado por esta clase de obras dramáticas.
6. ópera bufa MÚSICA, TEATRO Género derivado de éste, pero con textos y argumento cómicos.

ópera

 
f. Poema dramático puesto en música.
Poema dramático escrito para este fin; letra de la ópera.
Música de la ópera.
Lugar donde se representa.
mús. Obra teatral donde se concede al canto el puesto preponderante. Nació en los salones florentinos a finales del s. XVI. En realidad surgió por la necesidad de convertir en espectáculo el tipo de arte simplificado, ordenado y estrictamente definido que ofrecían las artes plásticas.

ópera

('opeɾa)
sustantivo femenino
1. música composición musical y teatral en la que se canta un texto dialogado Fueron a ver la opera "Cosi Fan Tutte" de Mozart.
2. lugar donde se representan estos tipos de obra La Opera de Milán.
primera obra que se da a conocer de un artista La ópera prima de Tolkien es el Hobbit.
Traducciones

ópera

opera

ópera

opéra

ópera

Oper

ópera

ópera

ópera

opera

ópera

opera

ópera

opera

ópera

ooppera

ópera

opera

ópera

オペラ

ópera

오페라

ópera

opera

ópera

opera

ópera

opera

ópera

opera

ópera

โอเปร่า

ópera

opera

ópera

opera

ópera

歌剧

ópera

Опера

ópera

歌劇

ópera

SF (Teat) (= género) → opera; (= edificio) → opera, opera house
gran óperagrand opera
ópera bufacomic opera
ópera primadebut, first work
Ejemplos ?
Bien comprendía Brunetti, más industrial que artista, que estas censuras las tenía merecidas: ¿cómo no echar de ver que la flauta de Pan, que eternamente tenían en la boca sus tenores y tiples, no bastaba, ni siquiera venía a cuento cuando Agamenón (última ópera de Formi) se decidía a sacrificar a Ifigenia, a pesar de las buenas razones del comedido Aquiles?
-Te diré, Pepita: la ópera no es híbrida, pero... ya sabes cuál es mi sistema económico; soy libre-cambista como gobierno, en mi entidad Estado, pues ya sabes que todos formamos parte intrínseca del Estado, pero en cuanto particular, creo deber mío consumir productos nacionales; el arte es producto, luego yo debo proteger el arte nacional, y en la ópera cantan en italiano.
Digo que cuando se fue refinando mi inteligencia, porque en los primeros tiempos era yo un porro que disfrutaba de la música neciamente, a la buena de Dios, ignorando las sutiles e intrincadas razones en virtud de las cuales debía gustarme o disgustarme la ópera que estaba oyendo.
Weber, que era un muchacho muy travieso, publicó a los doce sus seis primeras fugas, y a los catorce compuso su ópera Las Ninfas del Bosque: la famosísima del Cazador la compuso a los treinta y seis.
RUDENCIA EPISCOPAL Conlómc mi queridísimo é inolvidable amigo Lavalle, i ara que hoy lo cuente yo á ustedes que, allá por los años de 1814, una monja del monasterio del Carmen se escapeó cierta no- che partí ir al teatro á gozar de la ópera italiana, representa- ción que por primera vez se efectuaba en Lima.
Una noche del pasado invierno, entré en un palco del teatro, acompañado de un amigo, el señor Talbot. Era noche de ópera, y se anunciaba una atracción muy notable, así es que el teatro estaba muy concurrido.
Luego añadió: —¿No recuerdas, "mon cher ami", estos pequeños anteojos auxiliares que ahora cuelgan de mi cuello? Al decir esto, jugueteaba con los gemelos que me habían producido tanta confusión en la ópera.
Este día un sinnúmero de oficinistas y de gentes ocupadas o no ocupadas el resto de la semana se afeita, se muda, se viste y se perfila; veo que a primera hora llena las iglesias, la mayor parte por ver y ser visto; observa a la salida las caras interesantes, los talles esbeltos, los pies delicados de las bellezas devotas, les hace señas, las sigue, y reparo que a segunda hora va de casa en casa haciendo una infinidad de visitas: aquí deja un cartoncito con su nombre cuando los visitados no están o no quieren estar en casa; allí entra, habla del tiempo, que no le interesa, de la ópera, que no entiende, etc.
Roncaba el ama de llaves, roncaba don Silvestre, roncaban los criados y el gato y el perro; silbaba el viento, bramaba la cellisca contra las inseguras ventanas, y más que visión placentera, parecía aquel cuadro escena de conjuro, o ensueño de calenturiento. ¡Entonces sí que pensó en su gabinete de Madrid y en los salones del mundo y en el teatro de la ópera!...
¿A qué partitura pertenece? -Es una romanza de la ópera Guaraní, la última pieza de mi estudio. Cierto que es una música deliciosa, llena de dulzura, y de un carácter original.
Y no era tan sólo Blanquita la del ensayo: Ester y Mercedes también querían obsequiar al venerable viejo, grande amigo de la música, con algún bambuco o con algún trozo selecto de ópera cantado a dúo.
En cuanto a mí, recordaba bien que de los ocho a los doce años no había faltado casi ni una noche a la ópera; mi padre me llevaba siempre consigo.