ópalo

ópalo

(Del lat. opalus.)
1. s. m. MINERALOGÍA Mineral silíceo hidratado, traslúcido u opaco, duro, de diversos colores y con reflejos cambiantes irisados.
2. ópalo de fuego MINERALOGÍA El de color rojo muy vivo, brillante y traslúcido, muy abundante en tierras mexicanas.
3. ópalo de girasol MINERALOGÍA El de color rojo que amarillea y no destella, con una débil opalescencia azulada que parece salir del centro de la piedra.
4. ópalo noble MINERALOGÍA El casi transparente de variados reflejos y colores.

ópalo

 
m. mineral. Óxido de silicio hidratado, con brillo vítreo o céreo, o irisado.

ópalo

('opalo)
sustantivo masculino
mineraloide menos denso que el cuarzo un engarce con un ópalo
Traducciones

ópalo

opale

ópalo

opal

ópalo

ialite, opale

ópalo

OPAL

ópalo

опал

ópalo

opala

ópalo

أوبال

ópalo

Opal

ópalo

Опал

ópalo

Opál

ópalo

Opal

ópalo

אופל

ópalo

オパール

ópalo

오팔

ópalo

Opal

ópalo

SMopal
Ejemplos ?
responda otra vez (1976-1978) El Quinto jinete El aullido (1 de enero de 1976) Cuentos y Leyendas El crimen del indio (14 de noviembre de 1975) Original El último asalto (29 de julio de 1975) Noche de teatro Los tres etcéteras de Don Simón (3 de mayo de 1974) Cisneros (19 de julio de 1974) Topaze (2 de agosto de 1974) La dama de las camelias (16 de agosto de 1974) El abogado del diablo (13 de septiembre de 1974) Ficciones El presidente del jurado (17 de febrero de 1972) Avatar (7 de julio de 1972) La dama del cuadro (31 de agosto de 1972) Carmilla (10 de febrero de 1973) El ópalo (7 de abril de 1973) El alquiler del fantasma (5 de mayo de 1973) El asesinato de Mr.
Servicios: Se ofrecen servicios financieros, profesionales, técnicos, administrativos, comunales, sociales, turísticos, personales y de mantenimiento. Minería: Existen yacimientos de oro, plata, plomo, cobre, fierro, cantera, ópalo y manganeso.
Existen tres codones de terminación, que reciben distintos nombres. «UAG», el primero descubierto, se conoce como «codón ámbar»; «UGA», como «codón ópalo»; y «UAA», como «codón ocre».
Este experimenta, primero, una languidez voluptuosa; después, un entorpecimiento general, y, por ultimo, sus párpados caen con el peso del plomo sobre sus pupilas, como una losa fúnebre sobre un sepulcro. El sueño ha vertido sobre ellos una gota de licor que contiene un misterioso vaso de ópalo.
Es un pájaro que brilla a la luz, como las cabezas de los colibríes, que parecen piedras preciosas, o joyas de tornasol, que de un lado fueran topacio, y de otro ópalo, y de otro amatista.
Uno tiene más verde, y es como una selva de recreo, con su casa sueca de pino, llenas de flores las ventanas, a la orilla de un lago; y la isba de puerta bordada y techo de picos en que vive el labrador ruso; y la casa linda de madera, con ventanas de triángulo, en que pasa los meses de nevada el finlandés, enseñando a sus hijos a pintar y a pensar, a amar a los poetas de Finlandia, y a componer el arpón de la pesca y el trineo de la cacería, mientras talla el abuelo el granito como ópalo, o saca botes y figuras de una rama seca, y las mujeres de gorro alto y delantal tejen su encaje fino, junto a la chimenea de madera labrada.
Tras de las cordilleras sombras, la blanca Selene, entre las nubes ópalo y tetras surge como argentífero tulipán y por entre lo negro que se espernanca huyen los bizantinos de nuestras letras hasta el Babel Bizancio, do llegarán Con grande afán.
Los diamantes se irisan y brillan como gotas de luz; semejan pedazos del cielo del trópico en las noches consteladas los oscuros zafiros; tú, rubí, ardes como una cristalización de sangre; las esmeraldas ostentan en sus cristales luminosos los verdes diáfanos de los bosques de mi tierra; tenéis vosotros, topacios y amatistas que ornamentáis los gruesos anillos episcopales, coloraciones suaves del cielo en las madrugadas de primavera, son azulinas, sonrosadas y verde pálidas las llamas que arden entre tu leche luminosa, ópalo cambiante; crisoberilos: vosotros brilláis con áureo brillo, como los ojos fosforescentes de los gatos, y quién dirá la delicia que procuráis a quien os mira, ¡oh, perlas!
os aéreos picos del Himalaya se coronan de nieblas oscuras en cuyo seno hierve el rayo, y sobre las llanuras que se extienden a sus pies flotan nubes de ópalo, que derraman sobre las flores un rocío de perlas.
La agitación al aire libre y la satisfacción interior daban realce a su hermosura, y ella lo conocía. La luz del campo comunicaba reflejos de ópalo al azul de sus ojos y tornasoles de oro a sus cabellos lustrosos.
De una transparencia absoluta, atravesada por los rayos de luz, reflejaba todos los matices del prisma. Ora semejaba un brillante de purísimas aguas, ora un ópalo, una turquesa, un rubí o un pálido zafiro.
La flora es enérgica para que indemne y pujante soporte la furia del soplo del Norte, que de octubre a febrero no es rara, Y la pródiga lumbre febea, que de marzo a septiembre caldea. El Oriente se inflama y colora, como un ópalo inmenso en un lampo, y difunde sus tintes de aurora por piélago y campo.