éter

éter

(Del lat. aether < gr. aither, cielo < aitho, quemar.)
1. s. m. QUÍMICA Compuesto orgánico en cuya molécula existe un átomo de oxígeno unido a dos radicales de hidrocarburos, líquido, muy volátil, inflamable y buen disolvente.
2. literario Espacio celeste. cielo
3. FÍSICA Fluido invisible y elástico que se creía en reposo absoluto llenando todo el espacio y que transportaba las ondas electromagnéticas.
4. éter etílico o sulfúrico QUÍMICA Óxido de etilo, líquido volátil, muy inflamable, que se usaba como anestésico.

éter

 
m. fís. y quím. Fluido hipotético, muy tenue, cuya existencia era admitida para explicar la propagación de la luz a través de los espacios interplanetarios.
poét.Los espacios celestes.
quím. org. éter etílico Fluido incoloro, fácilmente inflamable, muy volátil, peligroso explosivo si se encuentra en forma de vapor mezclado con aire. Se utiliza en medicina como anestésico.
pl. Cada uno de los compuestos orgánicos cuyo grupo funcional presenta dos radicales alquilo, arilo o derivados de estos, unidos a su oxígeno.

éter

('eteɾ)
sustantivo masculino
1. física fluido hipotético que se consideraba que llenaba todo el espacio El libro repasa diversas teorías sobre el éter.
2. química compuesto en cuya molécula hay un átomo de oxígeno unido a dos radicales de hidrocarburos El éter es inflamable.
3. espacio celeste El astrólogo escrutaba el éter.
Traducciones

éter

ether

éter

ether

éter

éter

éter

eter

éter

етер

éter

éter

éter

אתר

éter

エーテル

éter

에테르

éter

eter

éter

SMether

éter

m ether
Ejemplos ?
Del Caos surgieron Érebo y la negra Nix. De Nix a su vez nacieron el Éter y Hemera, a los que alumbró preñada en contacto amoroso con Érebo.
ean Lorrain LOS AGUJEROS DE LA MASCARA (Les trous du masque) De Cuentos de un bebedor de éter El encanto del horror sólo tienta a los fuertes.
Entumidos sus miembros por las cadenas, debilitada su vista en las sombras de las mazmorras, y aniquilados por las pestilencias serviles, ¿serán capaces de marchar con pasos firmes hacia el augusto Templo de la Libertad? ¿Serán capaces de admirar de cerca sus espléndidos rayos y respirar sin opresión el éter puro que allí reina?
Más arriba estaba el éter, del cual Aristóteles creía que era una especie de fuego diferente, pero los estoicos se negaban a admitir este quinto elemento, el cual creían de igual naturaleza que el fuego) ¿Yo no buscaré estas cosas?
que solo puedo postrarme con mi lira Delante de esas nubes con que ceñido estás, Porque mi acento débil en mi garganta espira Cuando al cruzar el éter relampagueando vas.
Cogí, pues, estos libros con el mayor interés y empecé su lectura lo más pronto que me fue posible para saber cuanto antes lo bueno y lo malo de todas las cosas; mas no tardé mucho en perder la ilusión de tales esperanzas, porque desde que hube adelantado un poco en la lectura vi un hombre que en nada hacía intervenir la inteligencia y que no daba razón alguna del orden de las cosas, y que en cambio sustituía al intelecto por el aire, el éter, el agua y otras cosas tan absurdas.
Quien sepa ver a México sin perjuicios descubrirá fácilmente que aquí se va modelando, en el éter puro de las altas planicies o en la densa atmósfera de los trópicos, un pueblo que aspira, por sobre todo y ante todo, a la dignidad del hombre.
Ammi se encontró con algunas dificultades para recordar todas aquellas cosas, pero reconoció algunos disolventes a medida que se los mencionaba en el habitual orden de utilización: amoniaco y sosa cáustica, alcohol y éter, bisulfito de carbono y una docena más; pero, a pesar de que el peso iba disminuyendo con el paso del tiempo, y de que el fragmento parecía enfriarse ligeramente, los disolventes no experimentaron ningún cambio que demostrara que habían atacado a la sustancia.
Y aquel enmascarado era yo, pues reconocí mi gesto en la mano que levantaba la cogulla y, boquiabierto de espanto, lanzaba un enorme grito, pues no había nada bajo la máscara de tela plateada, nada bajo el óvalo de la capucha, sólo el hueco de tela redondeada sobre el vacío: estaba muerto y yo... – Y tú has vuelto a beber éter –gruñía en mi oído la voz de De Jacquels–.
Esta es su libertad, ésta su elevación (Según los estoicos, el ala (fuego o aliento vital, parte de la esencia divina) al salir del cuerpo, volaba hacia el éter y se convertía en una de las estrellas, y así había de vivir hasta la conflagración que había de destruir el universo); de tanto en tanto es deseo de la prisión en que estaba retenida y se renueva en el cielo.
¡inclinémonos Charmion, ante la sublime majestad de Dios el grande!, entonces se alzó un clamoroso y penetrante sonido, tal como si brotara de Su boca, y toda la masa de éter, dentro de la cual existíamos, reventó instantáneamente en algo como una intensa llama roja, cuya insuperable brillantez y abrasante calor no tienen nombre, ni siquiera entre los ángeles del alto cielo del conocimiento puro.
Si descuidas tu cuerpo para volar hasta los libres orbes del éter, serás un dios inmortal, incorruptible, ya no sujeto a la muerte.