épico

(redireccionado de épicos)
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épico, a

(Del lat. epicus < gr. epikos.)
1. adj. LITERATURA Se refiere al texto literario que relata una epopeya o un hecho heroico.
2. adj./ s. LITERATURA Se aplica al poeta que compone poesía épica.
3. adj. Que tiene características de la poesía épica por ser desmedido o grandioso escena épica. heroico vulgar

épico -ca

  (del gr. epikós, de épos, palabra)
adj. Relativo a la epopeya.
Propio de la épica.
adj.-m. Díc. del autor de obras épicas.
adj.-f. lit. Díc. del género de poesía que tiene como argumento hechos extraordinarios protagonizados por personajes sobrenaturales y héroes. (V. epopeya.)

épico, -ca

('epiko, -ka)
abreviación
1. literatura que se relaciona con la épica en tanto que género literario poesía épica
2. que es fruto del esfuerzo y digno de ser alabado El partido logró un triunfo épico en las pasadas elecciones.
Sinónimos

épico

, épica
adjetivo
(formal)heroico.
Traducciones

épico

episch

épico

épico

épico

epic

épico

epico, epopea

épico

EPIC

épico

ملحمة

épico

έπος

épico

ЕПОС

épico

史诗

épico

史詩

épico

EPOS

épico

EPIC

épico

叙事詩

épico

EPIC

épico

ADJepic
Ejemplos ?
Ni líricos ni épicos pueden ser hoy con naturalidad y sosiego los poetas; ni cabe más lírica que la que saca cada uno de sí propio, como si fuera su propio ser el asunto único de cuya existencia no tuviera dudas, o como si el problema de la vida humana hubiera sido con tal valentía acometido y con tal ansia investigado, –que no cabe motivo mejor, ni más estimulante, ni más ocasionado a profundidad y grandeza que el estudio de sí mismo.
Todavía podemos apreciar los poemas homéricos y los cantares épicos medievales, mientras que ya hemos olvidado, al menos en forma de conexión automática, el sentido ético que tuvieron en las ciudades helénicas y los feudos europeos.
Los seis camaradas literarios acaban de penetrar en el café Suizo (que era entonces el Parnaso de Madrid), de vuelta del baile de máscaras del teatro Real, a donde habían ido, como de costumbre, con billetes de periodistas, y donde habían amado y reído mucho...; pero no cenado de manera alguna. -¡Estaban en uno de sus períodos épicos!
Que las cosas comunes sin alteza en lugares sublimes colocaba, y las sublimes las ponía en bajeza. Que en los sagrados épicos usaba concetos ordinarios, inorando la majestad que en ellos demandaba.
Dante, Petrarca, el Ariosto, el Tasso en poesía; Miguel Ángel, Rafael en buenas artes; en política, son figuras gigantescas cuya sombra se extiende por el porvenir, cuyo resplandor alumbra las futuras generaciones. Italia posee cuatro épicos, cuando los otros pueblos no tienen ni uno solo.
En igual forma, la musa inspira a los poetas, éstos comunican a otros su entusiasmo, y se forma una cadena de inspirados. No es mediante el arte, sino por el entusiasmo y la inspiración, que los buenos poetas épicos componen sus bellos poemas.
Uno sobresale en el ditirambo, otro en los elogios, éste en las canciones destinadas al baile, aquél en los versos épicos, y otro en los yambos, y todos son medianos fuera del género de su inspiración, porque es ésta y no el arte la que preside a su trabajo.
¿Dejo de hacer notorio el sentimiento de mis ansias, en élegos llorosos, y en líricos suaves mí tormento? ¿Dejo de celebrar héroes famosos en verso heroico, a Marte consagrado, y en épicos, oráculos gloriosos?
Pero no transijo con que se cambien los cuatro decasílabos del coro. Conservémoslos, como inmortal recuerdo de nues- tros días épicos.
Si yo fuera poeta, escribiría poemas épicos; si músico, compondría marchas triunfales, y sí mexicano, consideraría que la lealtad de toda una vida no sería suficiente para corresponder a los inmensos servicios que ha procurado a mi país.
De manera que no voy a pintar cómo transcurrió aquella noche porque mi pluma no es capaz de describir todo eso. Sólo recuerdo dos episodios épicos y el final; pero precisamente ellos encerraban lo más terrible.
Hay que estudiarla no en nuestra historia colonial, que sólo cuenta lo pelicular; no en los épicos relatos de nuestros navegantes de la edad de oro, no en toda esa faramalla de nuestros destinos en el Nuevo Mundo, sino en las aduanas coloniales.