ávido

(redireccionado de ávidas)
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ávido, a

(Del lat. avidus.)
adj. Que desea una cosa intensamente está ávida de fama. deseoso

ávido

 
adj. Ansioso, codicioso.

ávido, -da

(ˈaβiðo, -ða)
abreviación
1. que desea intensamente o tiene ansias de algo un público ávido de entretenimiento
2. desprendido que es propio de la persona que desea intensamente algo ojos ávidos

ávido, -da

('aβiðo, -ða)
abreviación
1. que anhela profundamente tener o lograr algo ávido de conocimientos
2. que refleja ansiedad y afán lector ávido

ávido, -da

(ˈaβiðo, -ða)
abreviación
1. que desea intensamente o tiene ansias de algo un público ávido de entretenimiento
2. desprendido que es propio de la persona que desea intensamente algo ojos ávidos

ávido, -da

('aβiðo, -ða)
abreviación
1. que anhela profundamente tener o lograr algo ávido de conocimientos
2. que refleja ansiedad y afán lector ávido
Traducciones

ávido

avide

ávido

avido, vorace

ávido

ávido

ávido

متعطشا

ávido

Ivrig

ávido

ADJ (= entusiasta) → avid, eager (de for) (= codicioso) → greedy (de for) ávido de sangrebloodthirsty
Ejemplos ?
En estos refugios umbríos se dan cita los lisiados por la vida. A esos lugares, sobre todo, gustan el poeta y el filósofo de dirigir sus ávidas conjeturas.
De todas partes llegaban, después de largos viajes y dilatadas travesías por mar, innumerables personas ávidas de contemplar esta gloriosa maravilla.
¡Y en pasajero olvido, a las horas usadas, a tu taller modesto y escondido, como si aún vivo fueras, llevé tal vez mis ávidas pisadas!
La importancia de esta trascendental medida, surge con relevantes perfiles, si se tiene en cuenta que, con el cuadro glorioso que es nuestro Instituto armado, vendrán a tomar lugar las huestes ciudadanas, las juventudes plenas de patriotismo y ávidas de honor; y dentro de él, integrarán una recia y valiosa personalidad, pues el Ejército actual ha sabido concebir profundamente los sentimientos de patriotismo, de deber, de orden y de revolucionarismo que le caracterizan, dentro de una comprensión también sin límites, de lo que significan la disciplina y la moral cívica.
Y si a la raza le naciesen demagogos inmundos, o almas ávidas cuya impaciencia propia azuzase la de su color, o en quienes se convirtiera en injusticia con los demás la piedad por los suyos, –con su agradecimiento y su cordura, y su amor a la patria, con su convicción de la necesidad de desautorizar por la prueba patente de la inteligencia y la virtud del cubano negro la opinión que aún reine de su incapacidad para ellas, y con la posesión de todo lo real del derecho humano, y el consuelo y la fuerza de la estimación cuanto en los cubanos blancos hay de justo y generoso, la misma raza extirparía en Cuba el peligro negro, sin que tuviera que alzarse a él una sola mano blanca.
Nosotros cantaremos a las grandes masas agitadas por el trabajo, por el placer o por la revuelta: cantaremos a las marchas multicolores y polifónicas de las revoluciones en las capitales modernas, cantaremos al vibrante fervor nocturno de las minas y de las canteras, incendiados por violentas lunas eléctricas; a las estaciones ávidas...
En su orilla, como atisbando la presa, con los hocicos al viento y las narices muy abiertas, ávidas de olfateo, media docena de perros cimarrones iban y venían inquietos lanzando de vez en cuando sordos gruñidos.
Las Furias sacrifican la juventud en holocausto del ceñudo Marte, y en las entrañas ávidas del mar hallan su tumba los navegantes; mezclados se aglomeran los cortejos fúnebres de mozos y ancianos, y ni una cabeza escapa a la cruel Prosérpina.
En los países de nuestra raza principalmente, el profeta, el condotiero y el caudillo no han dejado espacio para el líder. Las multitudes, ávidas y crédulas, han rodeado siempre al taumaturgo y lo han esperado todo del prodigio.
Por otra parte, las masas oprimidas, que nunca han estado, ni pueden estar, completamente resignadas a la opresión y a la miseria, y hoy menos que nunca, se muestran ávidas de justicia, de libertad, de bienestar y comienzan a comprender que sólo es posible emanciparse por medio de la unión, por medio de la solidaridad con todos los oprimidos, con todos los explotados del mundo entero.
Ahora sí, relumbran los lomos y redondean las grupas, reflejando la luz alegre, lisas y brillantes, intranquilas y briosas, ávidas de lejanos horizontes y de galopes sin fin.
Callaron padre e hija, pero sus miradas ávidas, sus plegadas frentes, sus ojillos, en que relucía involuntariamente la codicia, se expresaron con sobrada elocuencia.